En el norte de Argentina, se encuentra ubicada una aldea que recibe el nombre de Tucumán. La misma, caracterizada por la heterogeneidad de las tribus que la componen, siempre intenta semejarse a sociedades superiores a su constitución. Intento éste, que la gran mayoría de las veces es mayor de lo que sus flechas puedan llegar a alcanzar.
Vamos a ir tratando, a lo largo de este lugar, de ir desentrañando la compleja estructura de sus distintas tribus.
Bienvenidos a La Aldea
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Organización Social:
La organización social de la aldea, pilar fundamental de su estructura gubernamental y económica, plantea un entramado que muchas veces se presta a confusiones; pero que podríamos simplificar en tres clases predominantes:
La Monarquía Tradicional:
Con un antiguo linaje e importantes apellidos, esta tribu solo mantiene su casta social a través de sus lazos familiares, matrimonios entre clanes conocidos y el respeto por las más profundas tradiciones. Sus principales asentamientos se encuentran en parajes conocidos como Raco, El Siambón, Tafí del Valle, siendo su principal refugio un reducto conocido como Yerba Buena.
Alto nivel cultural e intelectual, reprentan un freno a los constantes avances de otras tribus menos desarrolladas.
La Nueva Monarquía:
Intentando semejarse o formar parte de la Monarquía Tradicional mediante su nuevo “status” económico, esta tribu solo es reconocida por la adquisición de sus pertenencias. La parte intelectual y cultural no son su especialidad, lo que ocasiona grandes choques y la imposibilidad de integrarse con la clase superior.
Apellidos simples y linajes desconocidos, sumados a la falta de estructura familiar, son también un escollo para su integración y reconocimiento por parte de numerosas tribus.
Sus asentamientos son similares a los antiguos “pucarás” de otras culturas y denominados por ellos “Country’s”; verdaderas fortalezas que solo hacen aislarlos más del resto de las estructuras sociales.
Sus integrantes son, en la mayoría, miembros de la conducción política en turno y de la cual se piensa obtuvieron su riqueza.
La Tierra Media:
Aquí encontramos una tribu que lucha continuamente por su supervivencia.
Atacada constantemente por los altibajos económicos se caracaterizaba por poseer un nivel cultural bastante desarrollado.
Sus integrantes la formaban grupos de verdaderos “artesanos” profesionales y con estudios generalmente superiores. Hoy, esta clase se encuentra en franca decadencia; producto de la escasez de recursos económicos con que cuenta.
Aún así su lucha por la supervivencia se ve reflejada en pequeños grupos que mantienen su elevado nivel cultural.
Verdadero tamiz etre las clases su supervivencia no está asegurada por mucho más tiempo.
La Tierra Baja:
De características únicas, puede aseverarse la total falta de interés por el progreso tanto cultural como académico.
Es de notar en esta clase un apego por la guerra con las clases superiores, llevado esto quizás por el excesivo consumo de bebidas espirituosas.
Generalmente suelen preparar su cuerpo para la lucha, con ornamentos y colores que van desde el rojo y blanco, celeste y blanco, y siendo su máxima expresión el amarillo-oro y azul.
Recordando a otras culturas, la victoria de una batalla está demostrada en el hecho de cortar y patear la cabeza de su enemigo. Estas luchas son conocidas por el nombre de “fulbo”.
Como ya digimos, su denotado gusto por bebidas alucinógenas se mezclan junto a sonidos repetitivos que ellos denominan “cumbia” y utilizan para festejar durante días sus victorias u olvidarse de su estilo de vida.
Siempre intentando alcanzar el nivel de las clases altas, su verdadero riesgo lo representa la Tierra Media; la cual no permitirá jamás su acercamiento debido a su bajo nivel cultural e intelectual, a pesar de sendos intentos de conquista.
Frente a esta panorama, podemos empezar a comprender la situación de los pobladores de la Aldea.
Bajo la mirada simpre aguda y “protectora” del “Viejo Cacique” la supervivencia de la Aldea promete estar asegurada ya que sus intereses solo son para con su pueblo…
¿Será?…lo veremos más adelante.
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