Dentro de nuestra Aldea, encontramos un enigmático lugar conocido como El Abasto.
Antiguamente funcionaba, como su nombre lo indica, como mercado de abasto para toda la ciudad y alrededores.
Con una vida propia, en su periferia se desarrollaba además, un intensa actividad comercial; siendo un punto de referencia para la población.
Hoy en día, el lugar presenta un panorama desolador; que recuerda los más feroces bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

Mercado de Abasto?
Refugio de alimañas de distintas especies -humanos tambien- vemos una situación paradójica que nos lleva a reflexionar: En toda ciudad desarrollada, se busca mantener y preservar las construcciones antiguas y culturalmente significativas de la sociedad…pero, obviamente, en la Aldea no ocurre lo mismo. Grandes proyectos presentados y adjudicados a una empresa ¿?, planteaba un hotel 5* en el lugar, con centro de convenciones, centro comercial y hasta helipuerto…
Hasta la fecha, los autóctonos de la zona solo pudieron observar la presencia de un “caballo de hierro” mounstroso y aterrador, ante lo cual, rápidamente, invocaron a sus dioses para que los protegieran de tamaña herejía.

Hoy por hoy, los habitantes de la Aldea se plantean diversos interrogantes: ¿que pasará?, ¿seguirán las obras prometidas?, ¿seguimos confiando en la sabiduría del Cacique?
Frente a estas dudas el Cacique optó por una solución esperanzadora para protejer a sus súbditos de todo mal: que no observen sus ojos los conjuros mágicos que se realizan para salvar a sus pobladores.

El Cacique nos protege...Viva el Cacique
Continuará…?