El Ciclo de la Vida – II

Niños de la calleEl día de hoy, pude vivir una experiencia que lamentablemente se repite cotidianamente en toda la extensión de nuestra Aldea y quizás ya la vemos o sentimos como algo natural; y hablo de la situación de vivir continuamente con los fantasmas de la mendicidad, del hambre, de la pobreza.
Rostros que muchas veces ya se volvieron familiares pasean como espectros a la espera de unas simples monedas a cambio, algunas veces, de una simple estampita, almanaque o solo de ayuda a cambio de nada.
Espectros de ancianos y niños que solo esperan llevar unas simples monedas o un pedazo de pan a sus casas evitando golpes y malos tratos por parte de sus progenitores. Niños que deberían estar simplemente…jugando; niños que muchas veces sobrellevan su lucha día a días simplemante por haberles tocado nacer.
Muchas veces ignorados y hasta tratados con desprecio, escuchamos frases como “no tengo nada”…”no doy plata”…”…donda está tu papá”…”que te de algo el gobierno”…
Cuantas veces, en las que con vergüenza me incluyo, actuamos de esta manera; delegando siempre la misión en el gobierno de turno o en la tarea exclusiva de los padres. Obviamente no debemos negar la gran responsabilidad que le compete a nuestros representantes, sobre todo conociendo el estado actual que vive nuestra dirigencia política; pero…que pasa con nosotros; que pasa con nuestros principios; que pasa con nuestra ética y moral frente a esos rostros que simplemente nos gritan por una “…ayuda…”
Hoy, mientras escribía este artículo en la mesa de un bar, observaba a través de la lluvia una pequeña de aproximadamente cinco años de edad como se acercaba toda mojada, a las mesas clamando por esa ayuda tantas veces rechazada. Su mirada triste, desesperanzada que pensaba solo en la explicación que llevaría a sus padres, solo hicieron retumbar en mi mente un grito que tuve que callar: “…basta por Dios, debería estar jugando y sonriendo…”
Cuantas veces miramos sin observar, cuantas veces criticamos sin solucionar, cuantas veces nos llamamos cristianos sin practicar la caridad…y cuantas veces nos llamamos seres humanos sin tener humanidad.
Creo que hoy, miraré distinto a mis hijos; tratando de agradecer día a día el haberles evitado ese sufrimiento pero a la vez recordar que cada niño que solicite ayuda, saber que pudo haber sido mi hijo.
Feliz Navidad para Todos…

Santiago Frías, Diciembre de 2009.

Acerca de Santiago

Nacido en Tucumán el 16/10/70. Mis pasiones: mis hijos, el Tango y fumar en pipa, además de escribir ensayos y algún pensamiento de vez en cuando...¿si soy "geek"?...no lo sé...al menos lo intento.
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